1 de diciembre de 2016

Si todo desapareciera de Anna Casanovas

Sinopsis:
Si todo desapareciera, tal vez Alessandra y Sean no se habrían encontrado nunca. Si todo desapareciera, no se habrían enamorado. Si todo desapareciera, jamás se habrían asustado del amor que sentían. Alessandra Bonasera está acostumbrada a fingir, al fin y al cabo es actriz. Empezó de muy pequeña, cuando vivía en Little Italy y su madre llevaba a casa a hombres peligrosos y ella tenía que proteger a sus hermanos pequeños. Creía que nunca volvería a Nueva York, que siempre estaría en Los Ángeles, pero una obra de teatro y el director del momento la llevan de vuelta y se reencuentra con sus dos mejores amigos y su pasado. Sean Bradford creció escuchando historias sobre el honor y la justicia, pero cuando estaba en la academia de policía su mundo entero se desmoronó y el mundo entero le dio la espalda. Creía que nunca volvería a Nueva York, pero le reclaman para el que promete ser el mayor caso de la historia y decide volver. Quizá ahora por fin averigüe la verdad sobre lo que sucedió. Dos almas heridas destinadas a encontrarse y unidas por un trágico hecho del pasado que las marca y las obliga a alejarse… Un amor que no desaparecerá ante nada.

Opinión personal:

Hay reseñas que cuestan más que otras, quizás porque resulta complicado plasmar lo que has sentido con su lectura y quieres evitar por todos los medios dar una idea equivocada de tus sensaciones. Así que quiero dejar claro que «Si todo desapareciera» me ha gustado. Para mí ha resultado una muy buena lectura.

Llevo mucho tiempo preguntándome por Sandy, cual sería su historia, qué habría sido de ella y, lo más importante, qué fue lo que provocó que se fuera de su ciudad natal. Por lo tanto, huelga decir que estaba deseando leer con muchas ganas este título. Aún así, espero que si no habéis tenido la oportunidad de leer esta trilogía empecéis por la primera, Vanderbilt Avenue. En verdad, se puede leer de forma independiente, pero creo que el mensaje de amistad que va creciendo a lo largo de la trilogía se rompería si solo se leyera una por separado. Además, es una serie que merece la pena leer, no tan solo por la novedad de la época en la que se sitúan las historias, sino porque, cada una me ha resultado una lectura interesante y, sobre todo, emotiva.

En «Si todo desapareciera» son muchas las subtramas que vamos a encontrar. Resumiendo y sin spoilear mucho más de lo que se dice en la sinopsis, tenemos: el pasado de Sandy, el pasado de Sean y la conclusión de una importante operación policial.
Por un lado, como lectora, eso es algo que agradezco mucho. No hay nada mejor que un romance con una buena intriga y, en este caso, la autora juega con varias. Por otro lado, es indudable que queda menos espacio para desarrollar un romance que, además, adelanto no resultará fácil para ninguno de los dos protagonistas. Por lo tanto, queda garantizada una historia con romance, aventuras, misterio y alguna que otra escena de acción. Una novela, a mi entender, muy completa.

La trama está bien hilvanada, con un ritmo que va in crescendo para conseguir mantener al lector interesado. Anna juega al gato y al ratón con el romance, que tarda en arrancar, mientras aprovecha para presentarnos en profundidad a unos personajes complejos, cerrar algunos temas abiertos y dejarnos saber cómo les va a los protagonistas anteriores. Aquí permitidme que haga un inciso para dar una pequeña pataleta: Luciano personaje que me encanta   se merecía un relato corto, y me cuesta resignarme a que su historia se haya terminado aquí. Es una pareja con la que he disfrutado mucho y me ha sabido a poco.

Si de algo se habla en esta novela es de la superación personal y de la supervivencia. Sandy y Sean comparten esa cualidad de haber superado un pasado complejo y complicado, o quizás tan solo se han acostumbrado a vivir con él y juntos terminan por superarlo. También juntos, tras una escena concreta a modo de climax que cerrará la primera de las dos partes en la que está dividida la novela, tendrán que aprender a vencer una nueva adversidad que viene a enturbiar esa fuerte relación que acaba de florecer.

Después de leer la sinopsis creo que no desvelo mucho si avanzo que la vida de Sandy no ha sido fácil. Con el tiempo, ha sabido crear una pantalla a su alrededor, mostrando al mundo solo lo que le interesa. Es una mujer mucho más fuerte de lo que se cree, algo que demostrará en más de una escena. Creo que es un personaje complicado de crear y, pese a que al comienzo ciertas acciones me han hecho recelar, al final me ha resultado bastante convincente. En ella se combinan muy bien la dulzura e inocencia con la determinación y fuerte carácter. 

Sean es un solitario a quien el tiempo le ha enseñado a sentirse más cómodo siendo frío y evitar a toda costa que le afecte tanto lo que los demás hagan como lo que los demás digan. A veces uno no es quien toma sus propias decisiones, sino que vives la vida que te toca vivir. Aún así, se niega a aceptar lo que él considera una mentira y que, además, ha marcado su propia vida. Fiel a los suyos, hace tiempo que tomó la determinación de dedicar su vida a demostrar la verdad. Sandy despertará su lado más tierno y, desde luego, resulta imposible resistirse a él.

Su romance peca al principio de algo de precipitación. Es algo que me ha sorprendido seguro que ya sabéis lo que pienso de esos sentimientos tan fuertes en un breve espacio de tiempo pero después de terminar la novela, me pregunto si es algo que la autora no ha buscado expresamente para enfatizar una actitud y generar la problemática necesaria para darle vida la historia, no puedo explicar más para no desvelar demasiado. Aún así, es el pero que le pongo junto, quizás, al hecho de que me hubiera gustado que ambos compartieran más escenas juntos. Así que al final, es algo a lo que no quiero darle mayor importancia, porque, en verdad, no resta que su historia sea de las bonitas y sus momentos compartidos muy emotivos. Ya sabéis que yo siempre quiero más.

Siempre repito que Anna Casanovas es una autora que sabe tocarme la fibra sensible y que enfatiza mucho los sentimientos de sus personajes, por lo tanto no sorprenden las muchas frases que impactan y que te llegan al alma dejadme, además, que haga hincapié en que esta vez lo ha conseguido narrando en tercera persona! Aún así, yo me quedo con algunos gestos que han hecho que palabras como «te quiero» sobraran en algunos pasajes: esa simbología con las perlas y, sobre todo, esa camisa,  muestran mucho más que dos palabras. Sin olvidar, tampoco, esa moneda que ha aparecido a lo largo de toda la trilogía y que, al final, me ha parecido todo un detalle.

En mi opinión, es una novela bien escrita con ese toque personal que tiene Anna Casanovas. La ambientación se nota en muchos datos que parecen escritos al azar pero que están basados en personajes o hechos reales, no dejan de ser pequeños guiños que a mí me gusta mucho encontrar. No puedo omitir el pequeño homenaje a una historia desgarradora de la que la novela toma el título: «Cumbres borrascosas».

Con esta entrega se cierra una trilogía, «Vanderbilt Avenue», que recomiendo a las que no la hayáis leído. No puedo ser objetiva con una autora que me gusta, unas historias más que otras, pero todas me resultan lecturas gratificantes. Estas en concreto tienen el aliciente de estar ambientadas en una época, los años 40 en New York, en el barrio italiano de Little Italy. Historias con romances que saben conmover, envueltas en ese mundo tan interesante de la mafia, con importantes valores y que provocan sentimientos, algo que a simple vista puede parecer fácil pero que en realidad es muy complicado. 

Nota: pocas veces una portada me ha parecido tan acorde a la novela. Felicidades!

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Pepa

24 de noviembre de 2016

Me enamoré de un lord de Katharine Ashe

Sinopsis:
Segundo libro de la serie “Se busca príncipe”.
 La apasionada Ravenna Caulfield solo quiere alejarse de las mezquinas jóvenes de la alta sociedad.
El atractivo y heroico lord Vítor Courtenay solo quiere vivir una peligrosa aventura tras otra.
Ravenna, a pesar de sus excusas para evitar los actos sociales, no puede evadir una fiesta campestre que organiza un príncipe portugués buscando esposa. Y cuando pensaba que no podría ser peor, se queda aislada por la nieve en el castillo lleno de vírgenes conspiradoras… ¡La peor pesadilla de la joven se ha hecho realidad!
Pero de repente un beso robado en un establo, la aparición de un cadáver dentro de una armadura y otro gran número de aventuras escandalosas, envolverán a Ravenna y Vítor en un misterio que estarán dispuestos a resolver. Sin embargo, Vitor desea algo más y no está dispuesto a dejar que Ravenna se escape… ¿Qué puede suceder cuando se une un misterio con los enigmas del amor y la pasión?

Opinión personal:

Seguimos con las aventuras de las hermanas Caulfield, esta vez de la mano de la pequeña de las tres, Ravenna, quien sin spoilear mucho avanzo que tampoco termina con un príncipe. Por lo que  parece que la responsabilidad recaerá en la mayor, Eleonor, o no….

A estas alturas, Katherine Ashe ya no me sorprende con sus jóvenes tan inusuales y esas historias que parecen no seguir mucho, o más bien casi nada, las normas y costumbres sociales de la época en la que centra su novela. Así que preparaos para conocer a esta joven que abandonara el no-tierno hogar familiar para ir a emplearse a la mansión de Sir Beverley como cuidadora-veterinaria de sus perros, un señor ya entrado en años con el que compartirá seis años de su vida.

Ravenna se ha mostrado desde niña como una gran protectora de los más débiles. El interés que siempre ha mostrado por la medicina la han dotado ahora de conocimientos que le ayudan sobradamente a desempeñar esa pequeña excusa para vivir de forma cómoda en casa de Sir Beverly, quien le ha cogido mucho cariño y no la considera como una empleada. Es una muchacha consciente de su condición social y económica y su comportamiento, tan llano y natural no nos sorprenderá pero sí conquistará a muchos de los invitados al evento. Es independiente y hace tiempo que asumió sus circunstancias acostumbrándose a valerse por sí misma con una resolución y autosuficiencia que en muchas ocasiones sorprenden.

Lord Vitor también resulta un personaje singular. Gallardo y seductor, divertido e irónico, de esos personajes que en seguida se hacen querer. Quizás me ha faltado conocer un poco más en profundidad su carácter ya que algunas de las pinceladas que nos muestra la autora resultan muy interesantes, ya sea ese pasado en la guerra, como su condición de bastardo o un posible problema que nació entre convivir con su verdadero padre o con su padre “adoptivo”. Son detalles que se nombran pero en los que no se termina de profundizar y es una pena ya que podría haber hecho de él una figura mucho más rica. Difuminados también quedan esos dos años que pasó junto al padre Denis, pero entiendo que la novela ya más extensa de lo habitual en esta autora, sin llegar a hacer hincapié en el desarrollo de esos detalles que me han llamado la atención.

Como la propia autora comenta al comienzo, gusta de escribir novelas en las que la pareja protagonista se ve envuelta en aventuras. Así, el punto fuerte de la novela, no es otro que la resolución del crimen que sorprenderá a este grupo de personas tan dispares que se han visto aislados en el castillo francés en el que transcurre la historia. Por consiguiente,  la autora sacrifica gran parte del peso del romance por ese misterio al más puro estilo de Agatha Christie.

Gracias al listado que aparece justo al principio no nos perderemos ─ mucho ─ con la cantidad de personajes que aparecen en escena. Algunos tendrán más relevancia que otros, que aparecen más para despistar que por su protagonismo. Pero algo que me ha gustado mucho, es cómo se vale de ellos la autora para realizar una no muy sutil crítica al comportamiento que reinaba en las diferentes clases sociales.

En toda la obra se respira una gran ironía y se enjuicia la doble moral que encerraba esa privilegiada clase noble. Los supuestos comportamientos centrados en la moralidad y la rectitud, aparentemente tan estrictos, en realidad aquí se muestran con un carácter muy licencioso, muy poco decoroso y de gran frialdad. La autora compara de forma no muy sutil la rectitud del comportamiento de las supuestas damas con los valores mucho más altos que marcan la conducta de Ravenna. Llevando, por ejemplo, su comportamiento licencioso a grados que en algún momento ya me han resultado divertidos, siendo esa muy posiblemente, su intención.

Como suele ser usual en sus novelas, la parte física es importante en la relación de la pareja, aunque en esta entrega, Katherine Ashe, se  muestra particularmente comedida centrándose más en la amistad y camaradería que en la atracción que desde el principio sienten ambos. Es una relación que me ha gustado, no es que su historia sea particularmente bonita pero creo que ambos tienen caracteres que se complementan bien y provocan algunos diálogos divertidos.

«Me enamoré de un lord» se sale de la novela romántica convencional y combina el romance con un misterio que resolver consiguiendo un buen equilibrio y una lectura bastante entretenida. Tanto la ambientación como el elenco de secundarios que envuelven a los personajes principales ayudan a conseguir mantener al lector interesado en la lectura. He de admitir que hay ciertos conceptos que me resultan algo modernos para la época, pero ya es algo a lo que estoy acostumbrada con ella y termino por no darle mayor importancia ya que considero que cuida su estilo con esmero al mismo tiempo que es posible que sea de esas autoras que están intentando «modernizar» la novela histórica.

El final, nos deja con la miel en los labios haciendo su aparición el protagonista de la próxima entrega, algo que más o menos se dejaba adivinar ya en «Me casé con el duque», así que ya os podéis imaginar las ganas que tengo de poder leer la historia de Eleonor. 

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 Pepa


Gracias a Titania por el envío del ejemplar

18 de noviembre de 2016

La casa de las flores muertas de Jane Kelder


Sinopsis:
Julia Banister abandona Menorca y viaja a Inglaterra acompañada de la señora Stringle para conocer al vizconde de Middlegreen, con quien debe contraer matrimonio. Julia se hospeda en Cunderley, la mansión de Lord Chandler y tío de su prometido, mientras espera la llegada de este último. Allí, la extraña mujer que cuida de Lady Chandler y la propia condesa lograrán inquietarla, sobre todo cuando descubra la historia de las flores muertas.Michael Tash vio truncada su carrera política cuando su padre se arruinó y agradece a Lord Chandler haberlo contratado como administrador de Cunderley. Amigo desde la juventud del vizconde de Middlegreen, se siente atado a la lealtad al comprender que se está enamorando de Julia. Pero cuando sus sentimientos lo superen, tendrá que tomar una drástica decisión.

Opinión personal:

Si os digo que en menos de un año me he leído las cuatro novelas que de Jane Kelder se han publicado no sorprende que admita que me gusta mucho. Ahora me doy cuenta de que no hice reseña de «Hillock park», con lo que me gustó la ambientación y su historia! Pero es que soy muy perezosa a la hora de hacer reseñas y con mi memoria de pez, en cuando lo termino si no me pongo con ello, luego ya soy incapaz.
Así que con esta ya no me pasa aunque luego termine pasando bastante tiempo hasta que comparta esta opinión.

Soy de esas lectoras que adora a Jane Austen y de las que considera que no escribe romántica, aunque me encanten sus novelas.
No soy quien para comparar estilos ni creáis que hago ese comentario con el fin de compararla con ella, pero sí que al leerla tengo esas mismas sensaciones. No creo que se pueda catalogar como una autora cien por cien romántica, aunque me gustan muchos sus historias de amor.
A estas alturas creo que sus novelas siguen un guión similar. No es algo nuevo, muchas autoras consiguen una trama general que funciona y el único secreto para disfrutarlas es leerlas espaciadas, sin embargo, yo no he tardado mucho en ponerme al día con sus cuatro publicaciones y no por ello las he disfrutado menos… y, además, diré que esta ha sido una de mis favoritas. Quizás porque es en una de las que la historia de amor tiene más peso.

Me gusta su estilo, me gusta la forma en la que me deja caer información que enriquece la historia y la dotan de una ambientación tan real, de esas novelas en las que datos que tienen poca relación entre sí, pero que ocurrieron en la misma época convergen y dan al lector una imagen global del entorno que rodea a los personajes.

Julia Banister llega a Inglaterra procedente de Menorca para casarse. Huérfana y criada con su tío, es una joven convencida en hacer lo que de ella se espera, nunca se ha planteado lo que ella desea ya que, como buena joven de la época, no entra en sus planes negarse a los designios de su tutor. Es un personaje que me ha parecido muy real, sus comportamientos son a veces complejos y, pese a que no comparta en muchas ocasiones sus actos, creo que es rico en facetas. Es una mujer dócil y dulce, una joven que se hace querer, que intenta pasar desapercibida, criada en un ambiente pobre y marcada por esa condición. Su único anhelo es llegar a tener la suficiente comodidad económica como para que hechos como la muerte de su madre y su hermano y, después, de su progenitor no la vuelvan a alcanzar.
Es una mujer aparentemente sosa pero que esconde la fortaleza, lucidez y raciocinio suficientes para afrontar con entereza los reveses que la vida le va dando.

Eso llama poderosamente la atención del señor Tash. Hombre leal y de fuertes valores, un rebelde de la época, de quien iremos sabiendo de forma paulatina cómo ha devenido su situación actual.
Tash no inspira pasión, pero es un hombre que transmite seguridad, confianza y al que le tomas cariño nada más leer sobre él. Encarna la lucidez en una casa en la que hace tiempo se perdieron las costumbres de ser familia. Un hombre del cual dependen las decisiones del condado y, por lo tanto, quien en la sombra viene a manejar el destino de la pequeña comunidad en la que vive. Un joven muy respetado y al que como lectora también he terminado respetando.

Como en todas las novelas de Jane Kelder, el romance viene adornado por un elenco de personajes secundarios con tanto peso como los propios protagonistas y de los cuales se sirve con gran acierto para plasmar de forma sutil pero contundente esa crítica social que queda patente en todas sus novelas.
El tema y la importancia del matrimonio, si cabe, tiene más protagonismo en este título, así como los problemas reales en los que una mujer caía cuando no tenía un claro futuro en ese mercado. Porque, pese a todo lo bonito que se nos muestra en las novelas románticas, una mujer tenía pocas opciones ya que no disponía de independencia económica. De ahí que casarse fuera uno de sus objetivos principales.
En esta novela este tema está muy bien tratado, junto a los diferentes tipos de matrimonio y las diferentes relaciones que se establecían entre los cónyuges. No puedo hablar mucho sobre el tema, porque terminaría por desvelar la novela entera y es algo que sabéis que no me gusta hacer.
Todos los secundarios me han gustado, quedan perfectamente dibujados y cada uno de ellos refleja de forma concreta diferentes grupos sociales de aquellos tiempos. El vicario, la soltera, la viuda, el conde, el administrador, el heredero….

La hipocresía perpetua en la que se vivía, los grandes problemas para expresar los sentimientos de forma abierta, los prejuicios sociales (admito que esos prejuicios tan marcados contra el señor Tash por parte de Julie se han ganado más de una pataleta por mi parte y es donde la autora deja tan patente que esos sentimientos en realidad esconden otros más profundos y de otra índole muy diferente), esa doble moral con la que se medían los actos masculinos y femeninos, tantos detalles que se dejan caer sin que aparentemente sean importantes pero que son tan críticos que han hecho que, como he comentado, esta novela pase a ser una de mis favoritas de la autora.  

Jane Kelder vuelve a demostrar que no son necesarias escenas explícitas para mostrar pasión entre un hombre y una mujer, a veces una mirada mantenida, o un roce de manos, me resulta mucho más erótico. Su relación se verá muy entorpecida por las propias decisiones de una Julia que se ve superada por lo que se espera de ella y por la influencia que de forma tan pasiva admite. Tan luchadora y fuerte para unas cosas y casi parece que al final perderá por falta de determinación y la mala suerte la oportunidad de conseguir lo que siempre ha pensado que no quería.
Quizás como pero, el tema de la casa que le el título queda cerrado de forma abrupta y, de forma repentina, dejamos de saber de sus ocupantes.
En «La casa de las flores muertas» Jane Kelder nos vuelve a narrar algo más que una historia de amor, y tanto el lugar en el que transcurren los hechos como la sociedad a la que llega a formar parte son un personaje más de la novela.


Es una autora que me está gustando mucho, admito que sus novelas quizás no sean del agrado de todas las lectoras, sobre todo si buscáis novelas de grandes aventuras o alto contenido erótico, pero yo disfruto con las historias que me cuenta y de la forma en que me las cuenta y se está convirtiendo en una de mis lecturas seguras.

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Pepa 

11 de noviembre de 2016

El escándalo de la sufragista de Courtney Milan

Sinopsis:
 
Una sufragista idealista…
La señorita Frederica Marshall, “Free”, había puesto su alma y su corazón en su periódico, famoso por apoyar sin reservas los derechos de las mujeres. Naturalmente, sus enemigos estaban empeñados en destruir su negocio y silenciarla de una vez por todas. Free se negaba a colocarse contra las cuerdas… pero necesitaba más espacio y lo necesitaba ya.
… un granuja endurecido…
La familia de Edward Clark lo había abandonado para que muriera en una comarca en guerra y él había sobrevivido del único modo que había podido, convirtiéndose en un granuja y un falsificador de primera. Cuando la misma familia que lo había dejado por muerto juró arruinar a la señorita Marshall, él le ofreció su ayuda. ¿Y qué si tenía que mentirle? Ella no era más que un peón en su venganza.
… y un escándalo de siete años.
Pero la incontrolable señorita Marshall no tardó en conquistar a Edward. Cuando él se dio cuenta de que su cínico corazón le pertenecía a ella, era demasiado tarde. El único modo de frustrar a sus enemigos era revelar su escandaloso pasado… y cuando la mujer que amaba descubriera lo mucho que le había mentido, la perdería para siempre.

Opinión Personal:

Última entrega de la serie “Hermanos siniestros”, nombre que no termino de entender ya que, como he leído en varios sitios, las mujeres son las protagonistas absolutas de todas las novelas. 
En este caso, no es diferente. Tenemos a Frederica, hermana de Olivier…. Y por lo tanto, con una relación indirecta con el duque de Clermont, Robert Blaisdell, y protagonista de «La guerra de la duquesa». 
Admito que no tenía prisa en ponerme con su lectura, − casi te explican la novela entera en la sinopsis −, pero me conozco, y tenía muy claro que o me ponía ya con ella, o al final, sería otro de esos tantos títulos que terminan en el olvido.
No me arrepiento. Lo cierto es que pese a los peros que le he encontrado y a que, quizás, sea el más flojo de todos, es una buena lectura, entretenida y, en ciertas partes, original; y con diálogos que la hacen estar por encima de la media.

Federica, − Free, curiosa la forma corta de su nombre − es independiente, gracias al dinero que le legó su tía, otra de las mujeres que han destacado en esta serie, creó su propia empresa, nada menos que un periódico dirigido especialmente a las féminas.

Es una persona valiente que, como la autora aclara al final en sus notas, pudo ser totalmente real y tras la que se esconden algunas hazañas perpetradas por mujeres reales de la época.− Así que no os perdáis sus comentarios, como en todas sus obras nos ayudan a calcular el cuidado con el que la autora se documenta a la hora de escribir sus novelas −. Ni sus ideas ni sus convicciones le ayudan a tener una vida fácil, pero ella no duda en mantenerse firme y plantar cara a todas sus dificultades y, como en las anteriores entregas, su papel es esencial para la autora a la hora de plasmar y aplaudir que gracias a mujeres que despuntaron en su época y que decidieron decir basta y luchar por lo que creían, ahora nuestra vida es un poco más fácil.

Edward Clark es un granuja encantador. A medida que avanzas en la lectura, te das cuenta de que la palabra granuja, por mucho que él mimo se empeñe en emplearla, no lo describe en absoluto. Es un hombre que ha sufrido y cuya meta es la venganza. Ese objetivo viene a quedar en segundo plano cuando conoce a lo que, sin quererlo, pasa a ser el centro de su vida: la mujer que le ha robado el corazón y de la que no se siente merecedor. 
Es un encanto, un hombre con ideas adelantadas para su época, al igual que sus predecesores.
Su vida no ha sido fácil y, he de admitir, que si algo me ha parecido flojo es la explicación de su pasado. Sí. Tanto renegar de él, tanto sentirse menos y el pasaje en el que, por fin!!!, la autora nos desvela sus desdichas está contado de forma algo impersonal, tanto que ha provocado que haya pensado que sus motivaciones no están a la altura de su actitud, y ha dejado un poco mal parado al personaje, no en cuanto al encanto que transmite, pero sí en cuanto a la constitución de su coherencia se refiere. 

La trama cuenta con un pequeño misterio, que no dura mucho, pero que da agilidad a la lectura y una excusa para desarrollar al personaje femenino con unos diálogos que son la parte fuerte de la novela, como esta autora nos tiene acostumbradas. 
La historia entre ellos no guarda muchos secretos aunque, hacia la mitad de la novela, casi se da por finalizada y es ahí donde la novela se me ha desinflado un poco. Cierto que la autora debía darle un giro a su relación y empezar de nuevo. En ese punto ha perdido parte de la originalidad y se ha convertido en una novela más al uso, aunque admito que la constancia y la coherencia de Free no pierde ni un ápice de su fuerza. Siendo, en mi opinión y otra vez, el punto fuerte de la novela.

Aparecerán de nuevo los protagonistas de los títulos anteriores y creo que algunos secundarios quedan en esta ocasión un poco desdibujados, el caso de James, el malo de la historia del que en definitiva sabemos muy poco. Desaprovechados me han parecido también los verdaderos amigos de Edward, Patrick y Stephen, así como su pasado y, aplaudo la aparición sutil de los sentimientos entre dos mujeres, aunque me hubiera encantado que se hiciera más hincapié en ellos.

En resumen, aunque creo que no es la mejor historia de la serie, me ha parecido un buen cierre para «Los hermanos siniestros». Me gustan las temáticas que esta autora escoge para sus publicaciones, su estilo directo y sus diálogos ágiles y, en algunas ocasiones, irónicos y mordaces. Sus historias resultan frescas e interesantes y reflejan siempre las dificultades que la mujer tenía a finales del siglo XIX. 

Ficha de la novela - Web de la autora

Pepa 

8 de noviembre de 2016

Enamorarse del diablo - Lorraine Heath



Enamorarse del diablo de Lorraine Heath



Argumento

Libro 3 de la serie "Los huérfanos de Saint James".

Frannie Darling es una chica huérfana que creció en las calles de Londres. Se crió rodeada de ladronzuelos, carteristas y toda clase de tipejos detestables. Sin embargo, a pesar de haber sobrevivido a una durísima infancia para convertirse en una mujer de incomparable belleza, Frannie no quiere tener nada que ver con los hombres que ansían su cuerpo ni con los granujas que frecuentan el club de juego en el que trabaja. Ella es perfectamente capaz de cuidar de sí misma y se siente segura estando sola. En su mundo está a salvo... hasta que aparece él. Y entonces, de repente, ese mundo que se le antojaba tan seguro, se convierte en un lugar muy peligroso.
Sterling Mabry, el octavo duque de Greystone quiere acostarse con ella, pero no quiere ni oír hablar de boda. Pero a Frannie no le gustan nada los arrogantes aristócratas que sólo están interesados en satisfacer sus propias necesidades. Entonces ¿por qué cada vez que piensa en abandonarse a un encuentro ilícito con el diabólico duque no puede evitar que un escalofrío de deseo le recorra todo el cuerpo? Su dispuesto cuerpo suplica la liberación y le pide a gritos que se abandone a una traviesa y maravillosa rendición.


Opinión personal


Poco a poco las autoras que nos enamoraron en la época dorada del romance han ido relegándose al olvido, Lorraine Heath fue una de ellas. La editorial Planeta (Esencia) sacó los dos primeros de una serie: Los huérfanos de St James. No soy dada a este género, pero me gustaron esas historias de cinco amigos de los bajos fondos londinenses, daban fruto, ganas de conocer de primera mano sus vidas y amores……Qué pasó? Después del segundo, ya no se supo más de esta serie…..o te buscabas la vida e ibas por el lado oscuro a conocer a los siguientes protagonistas, o lo leías en inglés, tal y como hizo mi compañera , aquí está su opinión de ella….Como no tengo pajolera idea del idioma, y como tenía, y tenemos, mucho pendiente de leer , esta serie, esta autora, fue quedándose en el olvido…Hasta que Click Ediciones, Planeta,  la rescató de él, y de nuevo los huérfanos y Lorraine Heath están de nuevo entre nosotros.

La historia de Frannie y el duque ya se iba gestando en el segundo de la serie, que corre paulatinamente junto a este. Ella, era, es, la muchacha que junto con los otros, formaba la banda de Feagan, los chicos que se criaron en la calle, y que por azares del destino, el abuelo de uno de ellos, los rescató e hizo de ellos personas de provecho. Es una protagonista que me gustó, después de conocer su  pasado en los anteriores títulos, se podía interpretar que sería una protagonista dependiente de los demás, frágil, y no, todo lo contrario, fue toda una sorpresa agradable conocerla un poco más, leer su independencia, su altruismo, una excelente heroína, encantadora y que su optimismo me sorprendió para bien.

A él ya lo conocíamos desde el primer libro, pomposo, prejuicioso, un duque ¡vaya!, pero no “veíamos” que había detrás de ese carácter, me intrigaba este personaje, y descubrí que bajo su fachada de duque frío e insensible se encontraba un hombre vulnerable.

En el día a día Frannie trabaja  con satisfacción llevando la contabilidad, de uno de sus amigos, y feliz porque su verdadera pasión, el orfanato para los niños de la calle, se está haciendo realidad. Cuando se encuentra con Sterling, duque de Greystone, la fascinación, y determinación, toman partido, y aunque los dos son reacios, ella porque nunca se casaría con un aristócrata, y él porque ella no es adecuada para ser duquesa, el destino, el amor,  tiene la última palabra

Narrado en tercera persona, Lorraine Heath, igual que las dos anteriores entregas, tejió muy bien las dos diferencias sociales,  del Londres Victoriano y los bajos fondos londinenses.  El estatus social de cada personaje, lo introdujo con descripciones vivas, tanto en los retos, descubrimientos y  triunfos, como en decepciones y secretos. La ambientación, tanto en el lado del confort y elegancia, como en el lado contrario, la humedad de esas miserables calles de Londres, era el escenario perfecto para que  la relación que primero se basó en el físico, en la atracción, tuviera  toda mi atención.

Como las anteriores entregas nos encontraremos una sencillez narrativa que hace que las páginas vayan pasando sin darte cuenta. Los personajes cobraban  vida, con una pasión arrolladora, hacia que las restricciones impuestas por la sociedad, el secreto que esconde él, más el peligro que acecha, lograba una trama realmente atractiva, sensible y de manera realista, todo ello aderezado con toda una gama de emociones.

Me encantó cómo la historia utiliza los personajes de los libros anteriores, como la lealtad, la protección que tenían sobre Frannie y la desconfianza hacia esa relación, terminaba de un modo tierno y pausado. Esos momentos finales tan emotivos, ese cameo de un invitado tan espectacular y que al leerlo vi el marco inspirado por él, que tuvo la autora para recrear la novela.

Igual que las dos libros anteriores de los huérfanos de St. James la autora no se arriesga en historias complejas, ni en incansables bailes….La frescura de ella es la fuerza de los personajes, la originalidad de sus pasados, el amor que no es adecuado, de la sencillez dentro de la profundidad que dan los protagonistas en sí, son de las que llegan al corazón y creo que eso es suficiente




Datos de interés

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